LA BRUJITA QUE NO PUDO SACAR EL CARNET
Ángela Figuera Aymerich
Era una brujita
tan boba, tan boba,
que no conseguía
manejar la escoba.
Todos le decían:
-Tienes que aprender
o no podrás nunca
sacar el carnet.
Ahora, bien lo sabes,
ya no hay quien circule,
por tierra o por aire,
sin un requisito
tan indispensable.
Si tú no lo tienes,
no podrás volar!
pues ¡menudas multas
ivas a pagar!
¡Ea! no es difícil.
Todo es practicar:
- Bueno... dijo ella
con resignación.
Agarró la escoba
se salió al balcón,
miró a todos lados
y arrancó el motor...
Pero era tan boba,
que, sin ton ni son,
de puro asustada,
dio un acelerón
y salió lanzada
contra un paredón.
Como no quería
darse un coscorrón,
frenó de repente...
y cayó en picado
dentro de una fuente:
se dio un remojón,
se hirió una rodilla,
sus largas narices
se hicieron papilla
y, como la escoba
salió hecha puré,
pues, la pobrecilla,
además de chata
se quedó de a pie.
Ya no intentó nunca
sacar el carnet.
Se quitó de bruja
y se puso a hacer
labores de aguja.
Esta historia de la brujita que no pudo sacar el carnet me gustó porque a los alumnos les interesan mucho las historias donde algunos de los personajes se cae ya que les parece muy gracioso y obvio que si se cuenta con las onomatopeyas será más divertida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario